Pia camil artista

El resplandor pia camil

Camil se centró en el estudio de la pintura en su formación universitaria[2]. Obtuvo una licenciatura en pintura en 2003 en la Rhode Island School of Design, y un máster en 2008 en la Slade School of Fine Art, en Londres[3][4].

La obra de Camil suele asociarse al paisaje urbano mexicano, al lenguaje estético del modernismo y a su relación con el comercio minorista y la publicidad[5]. Recientemente se ha involucrado en la participación pública como forma de activar la obra y comprometerse con la política del consumismo[6][7].

Pia artista

El ESTUDIO DE PIA CAMIL en Ciudad de México es una amplia habitación sin ventanas en la planta baja de un antiguo edificio situado entre una amplia arteria y el Parque de Chapultepec. Mantiene el orden en este espacio que parece un sótano y, durante la jornada laboral, es casi imposible imaginar que esté pluriempleado como El Cisne, un animado cabaret que Camil pone en escena algunas noches al año. Las invitaciones de boca a boca atraen a un público queer para actuaciones estridentes y bailes que se prolongan hasta la madrugada. El hecho de que Camil concibiera su estudio como un local nocturno es fiel a su forma: su capacidad para imaginar nuevas posibilidades para los espacios arquitectónicos y los objetos encontrados está en el centro de su práctica. Las vallas publicitarias en desuso, los mercados al aire libre y las obras de construcción abandonadas han dado lugar a materias primas que Camil transforma en pinturas, esculturas, cerámicas e instalaciones que conservan la energía caótica de sus orígenes urbanos.

Formada en la Rhode Island School of Design de Providence y en la Slade School of Fine Art de Londres, Camil se sintió inicialmente atraída por la pintura, pero se cansó de su rigidez al principio de su carrera. Los textiles ofrecían soportes más flexibles para su visión experimental. Diseñó trajes para su grupo de arte-ruidos El Resplandor; creó enormes cortinas, teñidas con patrones inspirados en vallas publicitarias en decadencia, que envolvían habitaciones enteras; y finalmente descubrió el potencial estético de la ropa de segunda mano. Camil, una artista prolífica, ha creado un importante conjunto de esculturas textiles hechas con vaqueros o camisetas. A menudo cose estas últimas en enormes láminas que pueden dominar entornos arquitectónicos. Pero a Camil también le interesan los procesos de recreación y revisión. Para ciertas obras, modifica la instalación en función del lugar, y sus significados pueden ser igualmente variables, algo que Camil acepta. Su obra no es fácil de definir, ya que parece mutar tanto formal como conceptualmente ante nuestros ojos.

Pia camil bio

La práctica de Camil pone en práctica posibles «otras» funciones para la difusión del arte visual (teatro, arquitectura y publicidad, por nombrar algunas). Mientras que su reutilización de las vallas publicitarias como forma de promoción pone de manifiesto el fracaso del sistema comercial, la noción de cultura de consumo llama la atención sobre el espectáculo de una forma de arte centrada en los objetos y las cosas. Siempre desarmante, los temas de colores tropicales (crema, bronceado, azul y púrpura, con acentos más brillantes de amarillo, rojo y melocotón) compensan los fragmentos lingüísticos de su serie de cerámica (Fragmento, 2014), que son tan autoconscientes como su público. La obra de Camil es un intento constantemente inquisitivo de hacer y rehacer objetos; ya sea realizando una «negación» de una obra de la coreógrafa estadounidense Yvonne Rainer, resituando el cuadrado negro del supremacista ruso Kazimir Malevich en el espacio público tridimensional o su incesante reordenación de fragmentos. La convergencia entre urbanismos discrepantes y aspectos de la cultura modernista conforman un lugar para la articulación del fracaso como medio de reinvención.

Pia camil cv

Pia Camil (1980, Ciudad de México, México) se inspira en los paisajes urbanos de América Latina y se compromete con la historia del modernismo para crear pinturas, esculturas, performances e instalaciones. Utilizando a menudo laboriosos procesos de fabricación en colaboración con fabricantes locales, la artista desacelera el ritmo frenético de la mercantilización masiva con la producción artesanal, como se pone de manifiesto en la calidad íntima de sus obras.

Tras asistir a una escuela de arte en Estados Unidos e Inglaterra, Camil regresó a su Ciudad de México natal, donde volvió a inspirarse en su paisaje, sus mercados y su insuperable energía. Los edificios de ladrillo abandonados a lo largo de la carretera inspiraron algunos de sus primeros proyectos, en los que Camil documentó las ruinas y luego creó pinturas con sus formas. Del mismo modo, las vallas publicitarias abandonadas y en mal estado -que muestran fragmentos de números o letras- se convirtieron en imágenes de origen para pinturas teñidas y cosidas a mano, cortinas y esculturas geométricas de cerámica. Ambos proyectos se relacionan con la abstracción

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