Che guevara y los homosexuales

Che guevara y los homosexuales

Los homosexuales de cuba miran al pasado oscuro

«¿Están hartos de esto de la camiseta del Che Guevara? ¡Todavía es una cosa! Todavía está vigente», lamentó Tom Woods en el episodio 965 de su popular podcast libertario The Tom Woods Show. ¿Por qué es importante? Porque su invitado era Federico Fernández, nuestro propio Senior Fellow en el Austrian Economics Center. Federico y la Fundación Bases, un think tank liberal clásico de Argentina que él fundó y del que es presidente, han hecho grandes olas en las últimas semanas en su lucha contra la popularidad del héroe de la izquierda.

No todo el mundo en Rosario cree que el aguerrido revolucionario, que fue capturado por soldados en Bolivia y asesinado por orden del dictador proamericano del país, merezca tanta reverencia. La Fundación Bases, un centro de estudios liberal con sede en la ciudad, ha lanzado una petición para que el ayuntamiento retire los monumentos. El propio mártir fue un asesino, dice Franco Martín López, director del instituto. Guevara fue el segundo al mando de Fidel Castro, cuya revolución cubana mató a más de 10.000 personas. «Aquí nadie tiene idea de las masacres que se cometieron durante la revolución», lamenta López.

Simon kaggwa njala – entrevista en uganda sobre los homosexuales

El culto actual al Che -las camisetas, los bares, los carteles- ha conseguido ocultar esta terrible realidad. Y la película de Walter Salles, Diarios de motocicleta, va a ocupar su lugar en el corazón de este culto. Ya ha recibido una ovación en el festival de cine de Sundance de Robert Redford (Redford es el productor ejecutivo de Diarios de motocicleta) y una brillante admiración en la prensa. El Che fue un enemigo de la libertad y, sin embargo, ha sido erigido en símbolo de la misma. Ayudó a establecer un sistema social injusto en Cuba y ha sido erigido en símbolo de la justicia social. Representó las antiguas rigideces del pensamiento latinoamericano, en versión marxista-leninista, y ha sido celebrado como un librepensador y un rebelde. Y así es en Diarios de motocicleta de Salles.

La película sigue al joven Che y a su amigo Alberto Granado en un viaje vagabundo por Sudamérica en 1951-52, que el Che describió en un libro publicado con el título Diarios de motocicleta, y Granado en un libro propio. El Che era entonces estudiante de medicina y Granado bioquímico, y en la vida real, como en la película, los dos hombres pasaron unas semanas trabajando como voluntarios en una leprosería peruana. Estas semanas en la leprosería constituyen el núcleo dramático de la película. La colonia está tiranizada por monjas, que mantienen una cruel jerarquía social entre el personal y los pacientes. Las monjas se niegan a alimentar a los que no asisten a misa. El joven Che, con su insistente honestidad, se rebela contra estas restricciones, y su rebelión es un testimonio emocionante. Uno cree estar observando una noble protesta contra las costumbres opresivas y los hábitos autoritarios de una Iglesia católica oscurantista en su máxima expresión.

Preparación de upse

Matt, no estoy exactamente seguro de qué crítica al artículo estás haciendo (o si siquiera estás haciendo una), pero me gustaría señalar que la página de discusión de un artículo – no es un foro de discusión para ventilar las opiniones personales de uno sin referencia a la edición del artículo en cuestión.      Redthoreau (talk) RT 17:54, 25 Agosto 2008 (UTC)[]

Este artículo es bastante bueno y está muy bien citado… una sugerencia, no hay mucho sobre la personalidad o el estilo de liderazgo de Guevara aparte de la mención de que era «despiadado». En el libro de Ramonez «Fidel Castro: Mi vida», Castro describe al Che como un líder ejemplar, con «gran autoridad moral sobre sus tropas», «muy audaz», el primero en apuntarse a misiones peligrosas, pero también que «corría demasiados riesgos», y tenía «tendencia a la temeridad». De hecho, Castro dice más tarde que asignó a Guevara a la escuela de reclutas, para que sobreviviera a la guerra, porque Castro necesitaba buenos líderes para cuando se ganara la revolución. ¿Alguna opinión sobre si estos detalles pueden ser relevantes aquí? Yo creo que sí; sólo quiero alguna opinión antes de entrar a editar lo que ya es un artículo bastante refinado… Zatoichi26 (talk) 01:03, 1 de septiembre de 2008 (UTC)[]

Che guevara y los homosexuales 2022

Víctor Hugo Robles recuerda haberse sentido mínimo junto a las imágenes monumentales del Comandante Che Guevara en todo el campus de la Universidad Arcis, donde estudiaba periodismo a principios de los años noventa. La imagen del Che, que había generado un póster icónico y había cobrado vida propia, se había convertido tanto en un logotipo despolitizado de moda como en un potente símbolo antisistema utilizado por un amplio espectro de movimientos de derechos humanos e individuos que afirmaban su propia liberación.1 Robles experimentó un indomable deseo de contaminar la figura que se cernía sobre la escena contracultural de la universidad. Su primera intervención en la imagen del Comandante fue aplicar lápiz de labios a un grafiti que representaba al guerrillero situado en Arcis. Poco después, un peculiar personaje con boina negra y una estrella de mar entró en el escenario público chileno.

El personaje público de Víctor Hugo, «el Che de los gays», surgió como un personaje politizado y performativo empeñado en provocar al «establishment», desde los organismos gubernamentales hasta las organizaciones de izquierda y LGBT establecidas.2 En concreto, Robles decidió encarnar la intersección de la homosexualidad y la política para llamar la atención sobre los efectos devastadores del VIH/SIDA en Chile, así como sobre el inquietante miedo de la sociedad chilena al contagio.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad